T.cruzi metaboliza la glucosa y otros azúcares mediante la
vía glicolítica en condiciones aeróbicas con excreción de ácidos orgánicos y
que para ello requiere de minerales, proteínas y vitaminas presentes en el
medio para su crecimiento, sobreviviendo en forma de epimastigotes a
temperatura de 24- 28ºC, a pH 7.0± 0.2
Las poliaminas son pequeñas moléculas “ubicuas”, es decir
que están presentes en todas las células vivas estudiadas. Esta distribución
masiva se justifica por la participación de las poliaminas en funciones
fundamentales para la supervivencia, proliferación y diferenciación celular.
Las poliaminas son fundamentales para T. cruzi; sin embargo
este parásito es “auxótrofo” para poliaminas, es decir que no puede sintetizarlas
y su única fuente es el transporte desde el medio extracelular.
T. cruzi produce gran cantidad de algunos ácidos orgánicos
(acetato, succinato, L-alanina, ácido láctico, etanol, glicerol) que estarían
acidificando el pH del medio, aspecto que variaría en cada población debido a
que cada una de ellas produciría distintas sustancias y en cantidades
distintas.
El metabolismo de los kinetoplastidos se caracteriza por un
excepcional grado de flexibilidad, hecho que les confiere a responder
adecuadamente a los cambios nutricionales drásticos; para ello, los peroxisomas
crecen y se multiplican por fisión nuclear y después de ello estos organelos
maduros pierden su capacidad de incorporar proteínas adicionales, de manera que
para lograr ello el organismo prepara nuevos glicosomas adaptados a una nueva
situación: organelos con un diferente set de enzimas cuya expresión es inducida
por las alteraciones de las condiciones de crecimiento. Similarmente la degradación
de estos organelos es inducible y selectiva, así los glicosomas viejos son
eliminados removidos por astofagia. Implicando que estas poblaciones de T.
cruzi (Tz-1 y Tz-2) tendrían un comportamiento similar de reemplazo de los
glicosomas viejos y una buena adaptabilidad a los cambios en su medio, pero al
comparar con otras poblaciones de distintos países estarían presentando una
variedad genética en la velocidad de reemplazo de glicosomas nuevos adaptados a
las nuevas condiciones del medio. Tan involucrados en el metabolismo como los
glicosomas, se hallan los reservosomas, organelos de reserva energética
presente en el parásito y que almacena macromoléculas ingeridas, las cuales
pueden ser usadas en el proceso de transformación lo que implicaría que el
tamaño de las reservosomas en la población Tz-2 sea relativamente menor a la
población Tz-1, haciendo que el nivel de crecimiento sea un poco menor;
asimismo, observándose aún presencia de formas sanguíneas en su morfología
normal así como en proceso de conversión a epimastigotes, durante más días, en
la población Tz-2. Finalmente, el otro organelo implicado también en el
metabolismo es el acidocalcisoma, el cual es un organelo acumulador de energía
conteniendo una gran cantidad de Ppi inorgánico en vista de la presencia de una
H+- ATPasa en la membrana del acido calsisoma, jugando un papel en la
regulación del pH citoplasmático y como centro de la osmoregulación del
parásito.
Bibliografia:
REBIOL 2014; 34(1): 69-75, Enero - Junio
Revista Científica de la Facultad de Ciencias Biológicas.
Universidad Nacional de Trujillo. Trujillo. Perú: file:///C:/Users/Usuario/Downloads/590-1303-1-PB.pdf
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